
Con la intención de acercar al público en general a los cultores y al archivo realizamos en cada temporada un evento que recrea las fiestas típicas chilenas de mediados de siglo, cuando no existía luz en los campos y los cantores eran quienes animaban a la concurrencia con sus tonadas, cuecas, corridos, valses, guarachas, porros y payas (versos improvisados). La ambientación, bebidas y comidas también son recreación de la época.
Además organizamos en recintos del museo conciertos y charlas de música tradicional abiertos al público.
Nuestra principal herramienta de registro son las salidas a terreno a las 33 comunas de nuestra región, visitando a los intérpretes en sus propios espacios. La organización de reuniones con cultores que habitan en una misma zona, en un lugar de común concurrencia, ha sido nuestra mejor opción para el registro de las actividades grupales de los cantores y poetas. Una ocasión importante en la que se producen manifestaciones musicales son las fiestas religiosas, a las cuales asistimos y registramos en soportes de audio y video.
Otro método es sacar a los cultores de su entorno natural a través de una invitación al museo para realizar grabaciones en mejores condiciones técnicas.
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