Cerrar Ventana
  .
 

Casas

Las dos casas que forman el Museo Regional de Rancagua son del siglo XVIII y son los únicos vestigios de la época de la fundación de la Villa Santa Cruz de Triana, actual Rancagua, fundada el 5 de Octubre de 1743 por el Gobernador don José Antonio Manso de Velasco. Rancagua es un típico ejemplo del trazado fundacional español en forma de damero. Constaba de 64 manzanas y cada una de ellas estaba dividida en cuatro solares.

Ambas casas separadas por la calle del Rey (actual Estado) ocupaban un solar cada una. Su estructura en torno a patios, con amplios corredores, techos de teja y gruesos muros de adobe, hacen de ellas un ejemplo de la arquitectura tradicional chilena. Fueron declaradas Monumento Nacional en el año 1980.

Casa del Pilar de Esquina

Los antecedentes más antiguos de esta construcción datan de 1780, época en la cual esta propiedad que pertenecía a la familia Inza, pasa a poder de don Fernando Errázuriz Aldunate, quién fue el primer representante de Rancagua en el Congreso de 1811.
Un año más tarde es adquirida por la familia de don Andrés Baeza de Soto y Córdova. En 1842 los hermanos Sotomayor Baeza instalaron en ella el primer colegio secundario de Rancagua, antecesor del Liceo, que funcionó durante poco tiempo.
Se pudo reconstituir la forma original de esta casa, a través del inventario de los bienes de la Sra. Mercedes Cuadra viuda de Cuadra, incluido en su testamento de 1873.
En 1920 comienza a subdividirse, hasta que en 1946 la adquirieron los esposos Flores Moreno quienes crearon en 1950, en el ala sur de la casa, el Museo de la Patria Vieja.
Dos años después la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos adquiere el inmueble y las colecciones.
Después de permanecer cerrada por largos años y en un estado deplorable, es restaurada en 1994 -95 por la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas.
En ella se realizan las exposiciones temporales y las diversas actividades culturales que organiza el Museo u otras instituciones y en su segundo piso se exhiben objetos que muestran la historia regional, a través de artes y oficios tradicionales.

Casa del Ochavo

Esta propiedad de un piso y actualmente de dos patios, perteneció a don Carlos Rodríguez, heredándola su hijo Manuel quién la vende en 1797, a don Francisco Baeza.
La similitud de nombres con el "Guerrillero" dio origen al mito que esta era la casa de dicho personaje histórico.
Como la mayoría de las casas del período colonial, esta tiene la esquina ochavada, ya que los coches con caballos de esa época, al doblar no pasaban a llevar los muros de adobe.
Distintos miembros de la familia Baeza, fueron los propietarios que durante mayor cantidad de tiempo habitaron esta casa.
En 1967-68 la Municipalidad de Rancagua la adquiere, a la sucesión de doña Cristina Yuraszeck, última propietaria que nunca instaló luz eléctrica y la mantuvo amueblada como en la época colonial. Cuando dicho municipio compra el inmueble, también lo restaura, destinándola en 1970 a Museo de Rancagua.

Es en 1978 cuando éste se traslada definitivamente a este lugar, ambientando las colecciones en las diferentes habitaciones.
Durante la década de los 90, se construyó el segundo patio de esta casa, siguiendo su forma original, obra del arquitecto Fernando Gutiérrez.

 
 
 

Imprimor esta Página 

 
.Ir Arriba


 

 

Pueblo de naturales de Rencague y Plano Villa Santa Cruz de Triana, s. XVIII

 

 

 

 

 

 


POR LA CALLE DEL
REY ARRIBA...

Por calle del Rey arriba,
de San Francisco a la diestra,
en casa de recios muros,
vivía la Primavera.
La luna que se asomaba
por los ventanales, era
la boca de una guitarra:
las cuerdas eran las rejas.
La Primavera tenía
carne de mujer morena,
ojos de amor y pecado,
boca de dulce promesa.

Manuel Rodríguez la amaba;
mas otro la pretendiera:
antes que decir su nombre,
mi boca, firme, se cierra.
Sonriente y mozo era el uno;
el otro, celo y fiereza.
Entre los dos militares
temblaba la Primavera.

Oscar Castro